Bruse Tarl, Roving Rancher.

¡Hola Tontines! Hoy os traigo un mazo que es un claro representante del espíritu Tontín. Un mazo basado en un tipo de criatura totalmente minoritario, pero con un comandante que le da un toque de carisma único y divertido.

Os presento a Bruse Tarl y su rebaño de bueyes.

No os voy a engañar. Los bueyes son bastante malos por sí solos. Menos mal que el comandante les dará Double Strike y, con eso, hasta el ternero más tonto del rebaño es un peligro. ¡Imagina dar un guantazo de 10 con Arc Runner! El resto de bueyes son olvidables, salvo tres: Charging Cinderhorn (con prisa y 4 en ataque y el Double Strike va a ser muy peligroso, además de arañar vidas a los jugadores que no ataquen), Ox of Agonas (un buen robo de cartas y es recuperable desde el cementerio) y Liberated Livestock (si muere se reemplaza por más bichos, entre ellos otro buey).

Son pocos en el rebaño, así que nos va a tocar tirar de cambiaformas. Los mejores son Bloodline Pretender (por crecer con cada buey, ya sea jugado o creado como token), Taurean Mauler (crece por cada cosa que jueguen los oponentes) y el Mirror Entity (Puede ser un finisher si convierte a toda tu mesa en 5/5 con Double Strike).

Y aquí la pareja de alfas del rebaño, los «bueyes de hojalata» que harán crecer al resto. No debemos menospreciar los efectos de +1+1, ya que con el Double Strike son una verdadera amenaza.

Es más, si queremos que los bueyes mantengan el ritmo, lo mejor será añadir unos cuantos «himnos».

Flowering of the White Tree dará mejoras tanto a los bueyes como a nuestro comandante, junto a una pequeña protección. Ferocity of the Wilds solo mejora a los bueyes, pero al darles arrollar, y ya teniendo el Double Strike, nos aseguraremos de que el daño entre al oponente. Ataca con 3 bueyes teniendo al comandante y Shared Animosity y haz un destrozo. Vanquisher’s Banner tiene un coste elevado, pero es un himno que nos dará alguna carta extra.

¡Pero bueno! Nos hemos puesto a hablar de los bueyes y nos hemos olvidado del bueno de Bruse…

Nada más entrar en juego y cada vez que ataques nos exiliará la primera carta de nuestra biblioteca y, si es tierra, nos dara un token de buey; si no lo es, nos dejará jugarlo hasta nuestro proximo turno.

El mazo podría intentar abusar de disparar muchas veces su habilidad, ya fuera con efectos de blinkeo (para salir y entrar en juego) o generando combates extra. Pero he considerado que se necesitarían muchas cartas con esos efectos y se perderían los huecos que le dan el toque tipal. Perdería su gracia. Así que solo voy a meter unas pocas cartas para «ayudar» a la habilidad disparada del comandante.

Con Helm of the Host podremos crear copias de nuestro Comandante y así tener cada vez más triggers por turno.

Si, Bruse pone tokens, pero hay cierto azar en la manera en la que lo hace y nada nos asegura que vayamos a tener un token por turno, por eso he preferido darle el toque tipal con las criaturas y no depender tanto de los efectos «dobla tokens». Aún así, estos encantamientos no molestan.

Pero no nos olvidemos que nuestro comandante, además de poder darnos tokens de bueyes, también nos deja exiliar y jugar cartas, así que vamos a meter algunas pocas sinergias. Así, pese al azar de no saber si te va a tocar buey o carta extra desde el exilio, ambos casos te beneficiarán.

Por ejemplo, podemos hacer daño extra con cada cosa jugada desde el exilio, algo muy útil en una estrategia que pretende ir agresivo con todo desde el principio.

Wild-Magic Sorcerer nos dará un empujón de 2×1 cuando juguemos la primera carta desde el exilio.

Liara nos abaratará los costes de lo que juguemos desde el exilio siempre que ataquemos, y nos dará ventaja de cartas.

Y el simpático Nalfeshnee nos copiará todo lo jugado desde el exilio. Vale, si es un permanente, la copia solo se queda hasta el final del turno. Pero aún así se puede dar buenos sustos y sacar mucha ventaja.

Y ya que tenemos sinergias con jugar desde el exilio, haremos que la ventaja de cartas del mazo venga en forma de «exiliar y jugar». De todas formas, en estos colores, tampoco vamos a encontrar muchas alternativas de robo de cartas.

El mazo no se anda con rodeos y estos bueyes van a salir a embestir desde el primer momento. Para protegerlos en el combate, no hay nada mejor que Dolmen Gate.

Ya que el mazo necesita ese empujón de algunos artefactos y encantamientos, no estaría mal meterle aunque sea un tutor para esos momentos de necesidad.

Nos falta añadir «lo básico», como por ejemplo el removal.

Añadiremos un poco de protección extra, tanto para el comandante, que es quien hace que el mazo funcione, como para proteger a nuestro ganado de un barremesas.

El rampeo, por desgracia para esta combinación de colores, no tiene más remedio que venir en forma de piedras de maná. Para abaratar costes y optimizar, usaremos las de coste 2 o menos.

El mazo cuenta con 40 tierras, lo cual puede parecer mucho. Pero queremos que Bruse Tarl tenga más probabilidades de generar tokens, ya que es la manera en la que gana el mazo. Además, debido a las limitaciones de estos colores, las tierras nos pueden ayudar a mejorar las funciones básicas del mazo, como darle más agresividad.

Rampear un poco más…

O nos pueden ayudar a robar cartas.

Una vez puntualizado cada parte, ahora ya sí, veamos que tal se nos queda el rebaño al final:

CONSEJOS BUDGET

Puede que os guste el mazo, pero lo queráis más por las risas y no queráis gastaros mucho dinero en él. Pues sería fácil remover las cartas más excesivamente caras y sustituirlas por versiones más baratas de esos mismos efectos, o centrar el mazo más en el blinkeo, que suele ser barato y aumenta los triggers del comandante.

Aquí os dejo una selección de cartas baratas y que le van muy bien al mazo.

El mazo no va a estar en las mesas del Commander más competitivo, pero creo firmemente que tampoco se le puede menospreciar. Sí, es un tipal un poco meme, pero el comandante otorga un beneficio muy bueno en combate, y también tiene una muy buena habilidad que da ventaja de cartas o presencia en mesa. Así que, no te rías o podría pillarte el toro.

La verdad es que este tipo de comandantes tipales me motivan mucho, ya que es todo un reto hacer un mazo de bueyes. Además, si algo he aprendido de jugar tantos años mi mazo de grifos, es que este tipo de mazos te enseña humildad y a tomarte el juego con filosofía y diversión: sabes que tienes las probabilidades en contra, por lo que te despreocupas y disfrutas más de la partida. Y cuando ganas, las risas están aseguradas.

De hecho, estoy pensando muy seriamente si acabar convirtiéndolo en uno de mis mazos físicos… ¿Alguien más se anima?

Decktech realizado por @Sr_Dralnu.

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