Svella, Ice Shaper.

¡Hola Tontines! Hoy os presento un sencillo Commander basado en generar mucho maná, preferiblemente de artefactos y criaturas.

Pero… si vamos a generar mucho maná mediante criaturas y artefactos… ¿Para qué queremos las tierras?

La primera fase de la estrategia es rampear a lo loco. Lo bueno es que Svella no parece un comandante petatierras, así que la primera vez que juegas un mazo así, pillas por sorpresa a los oponentes, ya que de primeras sólo acumulas maná sin mostrar tus intenciones.

Así pues, meteremos los mejores bichos de maná.

Con el Rime podremos enderezar a nuestro comandante para crear más piedras de maná, o a alguno de los artefactos o tierras nevadas. El Orco puede parecer malo, pero tenemos maneras de recuperar tierras del cementerio y acelera mucho de golpe.

Más criaturas que nos dan maná. Klothys nos da maná exiliando tierras ya destruidas, o nos sirve para ir eliminando amenazas de los cementerios y arañar vidas. La musa ayuda a crear artefactos todos los turnos con Svella.

Y aunque las powerstones que nos da Sarinth Greatwurm (que pueden ser muchas) no sirven para jugar muchas cosas del mazo, si que sirven para activar las habilidades de nuestra comandante. Además de ser un bicho muy grande para ir finiquitando la partida.

El rampeo en forma de conjuro no abunda, ya que nos interesan otro tipo de permanentes no-tierra que nos den el maná.

Es decir, los artefactos de toda la vida.

¿No me diréis que no mola por fin un mazo donde meter estos artefactos?

Bueno, a grandes rasgos tenemos el maná, así que ahora… ¿Qué vamos a hacer? ¡Terrorismo puro y duro! ¡A explotar cosas!

Tenemos los clásicos petatierras sin más…

Pero la gracia es destruir TODO. Así que daremos uso a los petatierras que nos dan la opción de destruir otras cosas. En Commander hay que ser flexible. Y mejor que «destruir una tierra» es «destruir cualquier cosa que toque tierra».

La destrucción indiscriminada que no falte…

También tenemos criaturas que ayudarán en la destrucción de tierras.

Pero la «guinda del pastel», lo que hará que te libres de esos amigos tan pesados que tienes y no vuelvan a hablarte nunca más (¡Por fin!), serán los petatierras masivos.

Hay de toda clase, y todos nos sirven.

Y si además de las tierras, nos quitamos de en medio todas las criaturas, pues mejor aún. Aunque siendo sinceros, el decreto no nos conviene jugarlo a pelo, mejor solo su habilidad de ciclo.

¿Y cómo rompemos la simetría de los petatierras masivos? Pues recuperando nuestras tierras del cementerio, ya sea de una en una…

O regresarlas todas de golpe.

Si logramos fusionar estás 2 cartas, Titania, Gaea Incarnate también nos regresará todas nuestras tierras, pero lo mejor es que hará de finisher.

Hablando de finishers, no queremos que la partida se haga eterna (mejor no hacer sufrir a los oponentes), así que usaremos varios.

Aunque también podemos ir arañando las vidas desde antes mientras vamos destruyendo tierras poco a poco.

El mazo no tiene mucha ventaja de cartas, pero una vez controlemos la mesa (con el primer barretierras nos basta), con la segunda habilidad de Svella podremos ir buscando en nuestra biblioteca el finisher que necesitamos.

Aquí os dejo el decklist completo, por si alguno está interesado en montar este tipo de estrategia. No me hago responsable de lo que cada cual de vosotros haga con él.

La pena de esta estrategia es que la diversión que genera en el jugador es proporcional a la frustración de los oponentes. Es muy radical que en una mesa sólo 1 persona este riéndose en la cara de los otros 3. En realidad no hace amigos.

Eso sí. Si tienes mucha confianza con tu grupo de juego, puede ser divertido darles un susto así de vez en cuando. Aunque sin abusar.

Decktech realizado por @Sr_Dralnu.

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