¡Hola tontines! Hoy traigo un Commander de una tribu MUY irrelevante y casi olvidada… ¡Pero esa es la gracia!
Puede que los cefálidos no sean guapos, ni simpáticos, ni rápidos, ni fuertes…
Pero no se les puede negar que saben girar permanentes a lo loco.

Con nuestro comandante, cada cefálido gira CUALQUIER permanente (si, hasta planeswalkers. Lo cual no sirve para nada pero deja claras nuestras intenciones).
Pero seamos claros, cefálidos medio decentes hay MUY POCOS.






Así que, a parte de la chusta cefálida, vamos a tirar de nuestros amigos con «Changeling».






Y también usaremos estos «cefálidos honoríficos» que harán crecer a nuestros pulpitos.


Y por si acaso vamos escasos de cefálidos, vamos a usar estos truquitos:



La segunda habilidad de Aboshan gira todas las criaturas que no vuelen, así que también vamos a meter unas pocas cartas que hagan que nuestros pulpitos vuelen y sacar ventaja de ello para seguir manteniendo el control sobre la mesa.



Meteremos robacartas sinérgicos con el tema de girar criaturas ajenas…




Y ya que es tan fácil, gracias a Aboshan, hacer objetivo a las criaturas ajenas…
¿Y si logramos regresarlas a las manos?
O mejor aún… ¿Destruirlas?
O incluso mejor … ¿Quedárnoslas? 😈



Y ya que la tribu despertará las burlas de nuestros oponentes… Creo que podemos permitirnos ser unos hijos de puta maquiavélicos para joder a todo el mundo sin que puedan enderezar.


Corrijo. A nosotros no nos jode porque justo antes de nuestro turno solo tendremos que girar esos artefactos y así no nos afectarán.
El resto del deck se basa en seguir controlando la mesa, no se nos puede escapar ninguna criatura rival…




Y tendremos algunos barremesas por si acaso…


Y los favoritos de los niños, los contrahechizos.



Debido al coste de nuestro comandante y su habilidad, vamos a necesitar mucho maná. Sé que en azul no hay muchas opciones, pero haremos lo que podamos…




Llenamos los huecos con cartas controleras al gusto y se nos queda este decklist:

Es un deck monoblue básico. Y aunque tiene suficientes criaturas, es sobre todo un deck de control. No será hasta que tengamos la mesa controlada y a los rivales aburridos que podamos empezar a atacar y quitar vidas. Así que hay que tomárselo con calma. Tampoco es un deck muy competitivo, y en entornos casuales hay mejores opciones para este tipo de estrategias, como estos dos:


¡¿Pero qué coño?!
A este juego hemos venido a jugar, y así es Commander: El formato dónde «todo vale» y se puede montar un deck con una tribu olvidada de hace 20 años.
¡Y ser funcional! 😉
Decktech realizado por @Sr_Dralnu.
