Hola. Soy Kei.
Quizá este no sea un artículo que buscas en los Tontines, pero voy a ofrecerte una opinión que quizá también puedes tener en mente.
Jugar en tienda y en otros lugares es lo que me está quitando tiempo para subir mi mazo de Imoti y otros tantos que tengo en la recámara, pero el tema que nos ocupa me parece más importante y me gusta que sea mi primera aportación al grupo.
Soy Kei, tengo treinta y tantos y juego Magic desde finales del 2012 aunque en mi infancia ya lo conocía. No teníamos demasiado dinero en casa y no fue hasta hace diez años cuando pude acceder económicamente a ello.
Y sí, una de las cosas que debes tener claro como jugador de Magic es tu propia economía. Y es el tema que hoy trataré aquí. El poder adquisitivo influirá no solo en los círculos de juego en los que estés, sino que también será decisivo en tu estilo de juego.
Yo comencé a jugar Modern desde poco después de Avacyn Restituida, en un círculo casual de jugadores con la complicidad de cierta tienda madrileña (evitaré dar nombres) Digo lo de casual, porque en nuestras partidas, no importaba quien ganase al principio. Evidentemente Modern es un formato rapidísimo, muy alejado del EDH actual (sobre todo por aquellos tiempos) Pero lo jugábamos porque, al fin y al cabo, era un entretenimiento que nos hacía vernos en persona y aprovechar cualquier rato en nuestras vidas.
Parte de esos amigos y yo creamos un grupo de WhatsApp y, con el patrocinio de esa primera tienda, se creo un evento pick up. Comprábamos un sobre por jugador, jugábamos en torneo y después se abrían todos los sobres. El primero elegía antes y el segundo después. Fue el primer error.
Caer en la vorágine de un “torneo” por más que lo quieras vender como evento casual, genera una carrera armamentística brutal por hacerse con el mejor premio. Y es el camino directo hacia el lado oscu… más competitivo.
Claro, siempre puedes hacerlo, suelo dejar que la gente trasteé lo que quiera, pero no a costa de algunos que tenemos aún el espíritu de esas pequeñas reuniones de amigos, jugando al azar y pasando el tiempo sin premios a la vista.
Lo curioso es que yo acabé en ese lado oscuro (en los FNM de Modern de una segunda tienda, dado a que la primera no quiso seguir el filón en el que se había convertido ese formato y prefería Estándar) y sé que, de ese abismo, solo se espera una cosa: ganar. A cualquier costa.
Si eso supone obliterar al contrario en T3, se hace. Si se banquillea y se remonta un 1-0 en contra todo pronóstico, mejor. Si te comportas como un humano sin sentimientos… ¿mejor?
No, mejor no. El grado de crispación duró solo algunos meses antes de abandonar ese grupo (éramos los mismos, aunque alguno ya había abandonado el barco justo antes de caer en el lado competitivo) Partidas a regañadientes, yo solo pensando en ganar en T3 con mi Naya Zoo, odiando infinito los mazos Patriot (Jeskai-WUR) o cualquier cosa que ganase vidas de más.
No solo abandoné ese círculo, sino que salí del grupo que yo mismo y otros amigos habíamos creado intentando seguir con aquellos que aún querían jugar casual.
Y entonces fue cuando me hablaron de Commander EDH.
Ahí cambió todo a mejor, y aunque el circulo no es el mismo en el que me encuentro, las partidas han sido muy diferentes de las anteriores.
Aunque haya partidas difíciles con un Orbe Invernal en mesa, ESA grieta ciclónica o un oponente lance un Triunfo de las Hordas justo antes de tu turno te recuerden viejos momentos: “ha sido una buena partida”



Recalco lo que un amigo dijo sobre Commander:
“Los mazos de Commander cuentan una historia y cada partida es una diferente”
No puedo estar más de acuerdo.
Sobre el papel o las pantallas, veis cientos de mazos que pueden deparar muchas sorpresas y además están abiertos a cambios continuos (sobre todo, estos dos últimos años) por lo que las posibilidades son infinitas. Por lo tanto, la primera parte del dicho de arriba tiene toda la razón.
Sobre la segunda es lo que trataré ahora. El como lo juegues es primordial. Dado a que se suele jugar con dos o más oponentes (aunque aún existe el modo 1vs1) en la tercera tienda, me estoy topando a ciertos jugadores que vuelven como antaño: a conseguir ganar cueste lo que cueste.
Y es que, repito, esto es el camino hacia el lado oscuro. Lejos de querer decirlo en forma despectiva, lo que quiero decir es que el estilo, forma y mazos que se basan en ganar 100% o para conseguir full-logros, pierden el discurso casual nada más empezar. Y si lo hacen, lamentablemente, deberías estar fuera de unos círculos que buscan el juego y “una historia” al clásico 12-1 que puedes hacerte en un puñetero FIFA.
Los Tontines, aquí presentes, nos hemos reunido y seguimos hablando para compartir opiniones del mundo EDH y hacerlo como el espíritu con el que aterricé en Magic: rellenar momentos con buenos amigos y amigas, partidas espectaculares y equilibradas y un ambiente que incluye a todos, muy por encima del querer ganar de los formatos competitivos.
Y creo que no hay mejor grupo que los que tengo, virtualmente y en persona, para mantener esa ilusión que tenía desde peque, aunque ya peine canas.
Artículo escrito por Kei.
